Clara oculta en el colectivo
"España, cuya gente en los peligros siempre fué pródiga del alma, ansiosa de morir, impaciente de mucha edad, y despreciadora de la vejez" Francisco de Quevedo
Hoy se cortó Internet toda la vida. Por más de diezmil horas el cuerpo fue solo el antiguo depositario de humanidades horribles, (vetustas, re chotas, te acordás?) como nuestros padres casi toda su inexistencia: Venían e iban con caras de zapatos nuevos. Unían sus manos con búsqueda brusquedad (q asco!). Tapizaban de previsible cada acto,,, en esas formas de flor marchita tan propia de ellos, tan culo y nada, tan teléfonos de linea... Q feo ocultarse en el colectivo. La figura ligeramente bípeda de los viejos. Intervalos de nubes y sol. Chupamos toda la noche. Al principio solo del pico de las botellas. No me hago ni un huevo frito. Porque ahora tengo huevos frescos en la heladera. No cocino pero compro cosas para comer. Y no como. Después de los picos a las botellas le entramos a los pechos y las tetas, a los culos y así. Clara: - Claro q la brusquedad no fue solo una gesta gastada de ellos. Nosotros arrancamos con brusquedad pero seguimos en linea oscilante de apremios ilegales y amorales de los q solo los museos del futuro podrían dar cuanta. Sin la red solo es posible drogarse y coger. Hoy voy a hacer experimentos con la nada. Nada es todo. tengo q acallar esa voz. Calláte, Clara.
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