mamma NO TENGO DIQUES
estoy explorando la fenomenología de la inmanencia del tiempo en cuanto a una pretensión de conciencia lúcida. no bien abandonó el mal habito de la bebida, el señor Gomez se lanzó a la imprudencia del juego Austero alfeñique del coqueteo corto y la malsana fe en la corrupción, festejó de antemano los efluvios de un amor mezquino. Se dijo: me gusta mucho mucho mucho esa chica q esta loca jugueteame ahí, corazón Ella, entoces, lo fichó asorada, pero enternecida por sus palabras ampulosas. estoy rimando en el baño bañando el pony elevando el poder intelectual de la masa media del pueblo intimando a dios a dejar su tarea inutil q a dejar su tarea lo reto, inutil! Y me llenó de petróleo el cráneo diría dios en patas sin tetas no hay alimento posible pero (ni cielo) sin culo la vida se va ponel...