\ºº a-NOCHE JAPONESA
Amo esta ciudad; y me da temor. Posee fantasmas traviesos que perturban mis insomnios. Y en especial en el día, temprano, aun no al salir el sol, experimento el reflujo de sus presencias. Al fuego pongo el agua para un te reparador, y antes que ésta esté en el punto deseado; es cuando, es ahí, cuando la pasada noche vuelve a atormentarme. Mi padre es uno de ellos. Su presencia es tan fuerte como un añoso árbol en lo profundo del bosque. Expone sus garras a los ojos de los rayos del sol. Ni el viento helado, ni la nieve, degradan su furia. Resuelto está, él, a mostrarme quien me dio origen.
La noche es día y aun nieva. Los jóvenes Ginkco tiñen la tierra de amarillo como el miedo. Mejor abandonar. Adentrarme en las tripas de la ciudad.
Llegó el joven y se dispuso a la búsqueda de un cama y un baño-dormir. En la calle comió de parado. buscó y llegó al cuartito. Sin bañarse se sentó y, consumió morfina.
Pesadilla, 1800
no te fue necesario abrir las visuakles alaarboleda volada de estaño allá en aquel viejo bosquecillo por las sin ventanas ni ventilación ni redactar-leal destino tu pórticoºººººº\sentido de la orientaxzion solo sótanos son todos igguales las rendihas por donde se vuela el mamñle, nightmare en ingles, se infiltran en las venas---y los deseos suicidas El cuerpo de esa niña la ropa extrañamente acomodada sobre la única silla las porciones de hummo sobre la caja sinun comer Ocre, huele
nahada parecido almizcle bien al sol, bien sobre una piedra caliente, o bien sumergiéndola en aceite caliente de la misma mannera las dejarás morir
Prólogo.
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_________-Matsuo Basho-_




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