Del plata
ella es la que elige. si arranca peteando o no... y si. 0k.
a la vuelta, otra.
en medio, la vida .
Tus ojitos también Querido cuerpo de mi
Mi ángel malvado, malherido
También, digo, se copa en un tenerme,
siempre, si es posible, a las puertas de una eclosión.
Escucho los sonidos de las naves navegantes
De sus popas al viento _como la mía, esta tarde,
mientras hija en el cole, juega a la mamá, y,
yo, al profe de lengua_
Me decido a la plata de tu COSA
de negro mal llevado del ca-capital
tu mal, es, el que te hicieron de pibe
Sos de la cava!, Gabriel. Negra hermosa.
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