La gata y yo de niño (atisbo de ciencia ficción)
Pasadas las 20 21 203. Mis brazos seguían entumecidos. Miré más allá. A Través de la claraboya sin dientes, los restos de un globo de gas pedorro q alguna vez fue sol, o luna-teta, no recuerdo,,, debe ser por la falopa. Eso, injertado en mi.
El viento también de mierda, aguijoneaba las otras partes del moco q me quedaba como cuerpo y,, no puedo decir esto; porque nunca fui dueño de cuerpo alguno, ni de mi moco, ni de la ilusión mía o de antepasados. El corazón q juega como mio tiene arritmia (desde q me acuerdo) Me tomé del frío De los barrotes de la cama...
Ya el mono decía: 20 21 238
Los brazos empezaban a ser de cierta utilidad; casi q andaban para algo. Creí q podría usarlos para rascarme.
Con el picor ido. Los huecos del ventiluz dejaron salir las dagas de dientes en fila cerrando la sonrisa. En el mismo acto de dejar de rascarme volvieron a guardarse los barrotes. Sustitución. Podría ser peor. Podrían haberme atravesado el pene con un muro de lata Oxidada mente y perversa mente Ante los ojos de los aun vivos q veían A aquellos q no les fue, q no les fueron, extirpados los dos ojos Con una cuchara a rojo en palanca, desde la cuenca o cuenco de los órganos de creer ver. Pucha! q sin tiempo q ando
- Mono,,, decime.
- 20 21 305
- ... y cómo mierda es q voy a salir de acá, mono?

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