Puloil
Las patas en lavandina
Sobre el pecho un atado de puchos
La mujer hacia a flamear a su hija por calles completas
de personas q nunca conoceria
La nena si tendria otra suerte
Miró hacia arriba antes de poner el polvo en el fuentón
y la dosis justa de lavandina
¿y su hija? La nena
pisaba hormigas en el patio
Las várices de su madre la ignoraban pero
se hacian brillantes en aquella, esta tarde
de nena asesina y madre-mujer-patas-
fruentón-várices-lavandina-polvo q
hacia efervescencia desde lo hondo
del liquido pervertido antes insulso,
antes la asesina tierna o inocente no se,
no la conocí, a no ser en mis sueños y
el cascabel sonó como cuando estalla un grito
en medio del silencio.
- Maldito corazón enfermo de los q mandan
en este juego!.
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