El perro benigno
Mi modesta forma de medir el tiempo es
a partir de la vida de los perros
del taller mecánico de junto a mi edificio.
Calcúlo, van dos perros y medio,
que vivo acá.
Para con la muerte de mi madre
otro tanto....y espero lo que nunca llega.
Que un buen perro sobreviva
extrañamanete al proceso lógico
de la supremasia de la muerte y
se empecine en seguir; en aguantar
la parada y, no se caiga al pozo
ridículo de la inexistencia. Ir
perdiendo los parametros
de la linea vital y
adentrarnos en los misterio
de una única vida
contínua.
Un perro benigno. De ojo soñadores
como los del niño. Alucinado
como un drogado por primera vez.
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